I
Hay un verbo en griego antiguo, “marpteo”, que significa asir con fuerza, atrapar al vuelo.
Ese verbo nunca se usó para la luz.
Los antiguos sabían que el fotón no tiene masa de reposo.
Así que intentar guardar un rayo de sol en la mano es un problema de traducción… confundir el verbo, poseer con el verbo, morir en el intento.
II
El deseo es una red de pescar hecha de agua.
Cruza el río.
Sale seca.
III
A las 8:47 AM, el ángulo incide sobre el muro oeste.
Una franja de oro sucio, un peso absoluto sobre el polvo.
Acerco los dedos.
Pero la luz no se desplaza, simplemente me utiliza como superficie.
A esto lo llamamos “iluminación”.
Yo creo que deberíamos llamarlo invasión consentida.
¿Por qué quieres tocar el fuego?, preguntó Emily Dickinson en una carta que nunca envió.
“Para saber de qué lado de la quemadura me encuentro”.
IV
No se puede poseer lo que no se tiene.
La luz es el único acreedor que no acepta el pago de la mirada.
Porque te deja ciego…
…pero con las manos perfectamente vacías.
